Poesías sobre locos

Me llamaron loco por sacar la lanza

frente a molinos de viento .

Parecían furiosos gigantes .

Si no luchar ,

¿qué era lo cuerdo? .

Las emociones , los colores , los conceptos ,

como electricidad , como mar , como viento ;

los veo ,

y si resisto ,

pierdo .

Por eso navego quieto , en paz ,

y pasan ,

y se van ,

y parezco cuerdo .

donesquizito

Fuente de las siguientes poemas.yavendras.com

¡Madre Locura! Quiero ponerme tus caretas.
Quiero en tus cascabeles beber la incoherencia,
y al son de las sonajas y de las panderetas
frivolizar la vida con divina inconsciencia.

¡Madre Locura! Dame la sardónica gracia
de las peroraciones y las palabras rotas.
Tus hijos pertenecen a la alta aristocracia
de la risa que llora, danzando alegres jotas.

Sólo amargura traje del país de Citeres…
Sé que la vida es dura, y sé que los placeres
son libélulas vanas, son bostezos, son tedio…

Y por esto, Locura, yo anhelo tu remedio,
que disipa tristezas, borra melancolías,
y puebla los espíritus de olvido y alegrías…

 Arturo Borja

Locura
es hacer lo mismo
una y otra vez
esperando obtener
diferentes resultados

 Albert Einstein

¿Estoy loco
en un mundo de cuerdos
o estoy cuerdo
en un mundo de locos?
Nunca lo sabremos
a menos
que todos los locos den un paso al
frente
pero claro
para hacer eso más que locos
seríamos todos demasiado cuerdos

Jorge Javier Roque

De toda Primavera es la florida hermana,
que viene con el ritmo de las muy buenas cosas
a tocar nuestra puerta con sencillez aldeana
y a decirnos el Salmo de las últimas rosas;

o a contarnos consejas que en alguna lejana
tierra se sucedieron, felices y suntuosas,
y a reír con la risa y a evocar con la sana
mueca y sentir el éxtasis de manos temblorosas.

Locura y Primavera: almas buenas y locas:
el oro de los rizos y el rubí de las bocas:
la una siembra los granos, la otra cosecha mieses.

Optimismo potente, waltwhitmanesco y fuerte,
en la flor de la Vida se ríe de la Muerte,
dejando entre paréntesis las yertas languideces.

Gonzalo Escudero

Es una tarde mustia y desabrida
de un otoño sin frutos, en la tierra
estéril y raída
donde la sombra de un centauro yerra.
Por un camino en la árida llanura,
entre álamos marchitos,
a solas con su sombra y su locura
va el loco, hablando a gritos.
Lejos se ven sombríos estepares,
colinas con malezas y cambrones,
y ruinas de viejos encinares,
coronando los agrios serrijones.
El loco vocifera
a solas con su sombra y su quimera.
Es horrible y grotesta su figura;
flaco, sucio, maltrecho y mal rapado,
ojos de calentura
iluminan su rostro demacrado.
Huye de la ciudad… Pobres maldades,
misérrimas virtudes y quehaceres
de chulos aburridos, y ruindades
de ociosos mercaderes.
Por los campos de Dios el loco avanza.
Tras la tierra esquelética y sequiza
—rojo de herrumbre y pardo de ceniza—
hay un sueño de lirio en lontananza.
Huye de la ciudad. ¡El tedio urbano!
—¡carne triste y espíritu villano!—.
No fue por una trágica amargura
esta alma errante desgajada y rota;
purga un pecado ajeno: la cordura,
la terrible cordura del idiota.

 Antonio Machado

En la mano crispada de un muerto,
en la memoria de un loco,
en la tristeza de un niño,
en la mano que busca el vaso,
en el vaso inalcanzable,
en la sed de siempre.

 Alejandra Pizarnik

Hombre normal que por un momento
cruzas tu vida con la del esperpento
has de saber que no fue por matar al pelícano
sino por nada por lo que yazgo aquí entre otros sepulcros
y que a nada sino al azar y a ninguna voluntad sagrada
de demonio o de dios debo mi ruina.

Leopoldo María Panero

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: